De repente te das cuenta de la verdad, de que después de todo lo que ocurrió en el pasado tienes miedo al presente, que después de enamorarte ya no quieres hacerlo más. Poco a poco te vas dando cuenta de que las cosas no han cambiado tanto, que se asemejan al año anterior, que están ocurriendo cosas similares y ya desde entonces tienes miedo a que pueda ocurrir igual.
Ya tienes miedo a enamorarte, a que te hagan sufrir, pero se nos olvida recordar la parte bonita de enamorarse, dejemos a un lado las peleas, los celos, dejemos a un lado los malos momentos. Empecemos a recordar los buenos, cuando nos llamábamos todo el rato, cuando al vernos sonreíamos, cuando nos echábamos de menos cuando aún podiamos darnos la vuelta y verle.
Y esos sentimientos nunca se perderán, porque siempre querrémos volver a sentír algo así, pero también tendremos miedo a lo mismo. Porque a veces si no tenemos algo malo no podemos tener algo bueno que nos haga sentir que todo vale la pena, que hay que arriesgar para ganar, que el que no arriesga no gana, pero el que no gana pierde.
Besitos de parte de Lonely Girl